Uno de mis deportes favoritos es el billar de carambola (o francés). Un deporte que desgraciadamente no practico porque ya no quedan mesas en el Viso. Recuerdo las tardes de El Botas, viendo y aprendiendo de los maestros y después sometido voluntariamente a las enseñanzas de Gabi para entablar partidas con amigos, especialmente Cesáreo. Más tarde, cuando ejercí de Secretario de La Peña y conseguimos una mesa a buen precio, volví a jugar con los Manolos y Toño Sierra (¡cuánto sabía ese hombre!). Noches casi enteras alternando cubatas, tiza, taco y carambolas. Añoro esa etapa y añoro el sonido de las bolas sobre un verde tapete. Nunca llegué a dominarlo en su ejecución, aunque casi todas las jugadas estaban en mi cabeza. Aquí os dejo un video que he atrapado en el Youtube en el que se ve la destreza de uno de los mejores jugadores del mundo, el belga Frédéric Caudron en su partida frente al turco Semih Sayginer. Lo de este belga es la pura conjunción del arte y la física. Disfrútalo.